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El proyecto UdalHez trae la experiencia de los jóvenes de Pamplona a la EHU

La Facultad de Educación de Leioa ha acogido a un grupo de 10 jóvenes procedentes del barrio de San Jorge de Pamplona. Esta visita se enmarca dentro del proyecto de investigación y transferencia UdalHez, reforzando la colaboración entre la Universidad del País Vasco y la Universidad Pública de Navarra en el ámbito de la educación comunitaria. En la sesión han participado estudiantes de tercer curso del Grado en Educación Social de la EHU, que han podido conocer de primera mano las experiencias y testimonios del grupo.

Los diez jóvenes que han participado en la visita de hoy forman parte del espacio sociocomunitario UMETXEA de San Jorge, tanto como trabajadores/as como personas voluntarias, y han trasladado a la facultad la fuerza transformadora de la educación comunitaria del barrio. El 17 % de la población del barrio de San Jorge es de origen extranjero y el 20 % de sus habitantes son menores de edad, lo que lo convierte en un contexto con grandes retos y, al mismo tiempo, con una gran riqueza social.
“Umetxea es un sitio en el que te sientes bien y seguro; transmite valores acordes a los de los centros escolares, y para los txikis es vital”, señalaba una de las personas participantes. “En el barrio conviven culturas diversas y diferentes realidades, y eso es lo que enriquece a la comunidad.”

En la primera parte de la sesión, Alberto Jauregui, profesor de la UPNA, ha explicado el marco teórico de la educación comunitaria y la trayectoria del proyecto Umetxea. A continuación, los y las jóvenes han participado en pequeñas dinámicas junto al alumnado y el profesorado, explicando de primera mano el trabajo que realizan a diario en Umetxea: un proceso que comienza como un espacio para que los más pequeños jueguen, creen, participen en talleres y acudan a colonias, y que, con el paso de los años, se convierte en una experiencia de crecimiento en la que los y las jóvenes se forman, asumen responsabilidades y pasan a ser monitores/as. “Desde pequeña veía la figura de monitor, y tú deseas ser eso de mayor”, explicaba una de las jóvenes. Otro de los participantes añadía: “A veces nos encontramos con situaciones complejas con los txikis; por eso mantenemos una coordinación con los distintos agentes del barrio: los centros escolares, los servicios sociales, el centro de salud… Esa red es la que hace posible que nuestro trabajo funcione.”

La sesión, en conjunto, ha puesto de relieve la fuerza de la educación comunitaria y la capacidad transformadora que un proyecto arraigado en el barrio puede generar en la vida de la juventud. “Nuestro modelo funciona porque somos todos del barrio; es imposible el éxito si no conoces a los txikis y sus realidades”. Se trata de una experiencia plenamente alineada con los objetivos del proyecto UdalHez, al situar en el centro el bienestar, la participación y el empoderamiento de niños, niñas y jóvenes.